- CXXXV -

By Francisco de Borja y Aragón

No me canses hoy más, doña Lucía,

hila, y no hables necio culterano,

ni asientes en el rostro más la mano

sirviéndote de tez toda Turquía.

¿Quien te mete en sí el Sol, padre del día,

es primo de la Luna o sí es hermano?

¿Y si es nieto el amor del Reino cano,

naciendo el fuego de región tan fría?

¿A qué Sibila antigua correspondes?

¿Creyendo que te influyen las deidades

aquestos disparates, qué respondes?

¿Quién te parló tan fieras necedades?

Que tú no las entiendes, aunque rondes

la noche de las cultas Soledades.