- CXXXVII -

By Gutierre de Cetina

Como al que grave mal tiene doliente,

después de haber con la paciencia larga

faltado la virtud, que el mal se alarga,

la rabia y el dolor hace impaciente;

y como cuando afloja el accidente,

la lengua el pesar la culpa carga,

la conciencia se duele, el alma amarga,

y de cuanto ha hablado se arrepiente.

Así en la furia yo de aquel tormento

que me causáis, me quejo y me maldigo,

y ruego a Dios que cual me veis os vea.

Después me reconozco y arrepiento,

mas no puedo hacer, por más que digo,

que lo que dije ya, dicho no sea.