- CXXXVIII -
Detente caminante, si procuras
saber, que huesos yacen enterrados
debajo de esta piedra, que estimados
en vida fueron, para hacer rasuras.
Son los que ardiendo en vivas calenturas,
dieron, estando en vivo sepultados,
a más de cuatro miedos, y cuidados,
al pueblo risa, y a su amor locuras.
De Esquivias ya, ni San Martín destrozan
las célebres bodegas, y el secreto
que en ellas guarda su licor más fuerte.
Al fin la muerte le perdió el respeto,
reposa en paz, aunque mayor la gozan
su casa, y sus vecinos con su muerte.