D. José María Heredia

By Francisco «Delio» Iturrondo

¡Cisne canoro del cubano suelo!

¿Quién oyendo los ecos de tu lira

en llanto no se inunda, y no suspira,

y se eleva en espíritu hasta el cielo?

No es del ave de Jove el raudo vuelo

al tuyo comparable, cuando inspira

tu frente Apolo; y complacido mira

de amor y aplauso tu ferviente anhelo

Mientras tu nombre alígera la Gloria

lleva al umbroso templo de Minerva,

y en planchas de oro graba tu memoria;

la Fama nuevos lauros te reserva:

Emulo digo del sublime Tasso,

honor serás del índico Parnaso.