Dafne y Apolo

By Clemente Althaus

Al Céfiro venciendo en ligereza

del impaciente enamorado Apolo

huye la ninfa con artero dolo

para encenderlo más con su esquiveza:

al fin alcanza el dios a la belleza,

que el Amor con sus alas socorriolo;

mas ¡ay! que al abrazarla, abraza sólo

de un árbol la durísima corteza

Dafne es toda mujer: oh ciego amante,

que ves de Apolo la funesta suerte,

teme, teme desdicha semejante

¡En huir la hermosura se divierte,

y al abrazarla el pecho palpitante,

en insensible tronco se convierte!