Dama de muchos que se vendía por virgo

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Paréceme, señora Catalina,

que buscar este virgo es excusado;

que mi pobre rocín, de muy cansado,

menos le halla cuanto más camina.

Todo el lago y ribera convecina

lo tiene ya medido y rodeado

y al fin procura de escaparse a nado

por no ahogarse en la espaciosa mina.

¿De qué sirve el venderse por doncella,

si se ha de descubrir tan fácilmente

de la trama cubierta el desengaño?

Allá, dama, esta flor podréis vendella

entre cobarde y temerosa gente;

que un buen carajo no recibe engaño.