Dame una espada

By Francisco Javier Ugarte y Pages

¿Por qué he de amar y apetecer la vida,

si es mi vida durísimo tormento,

que a la vez voluntad y entendimiento

flagela sin piedad y sin medida?

No ambiciono vivir Mi alma, rendida

al rigor del continuo sufrimiento,

feliz, Señor, contemplará el momento

que ponga fin a su misión cumplida

El pájaro se esconde en la enramada

cuando ruge el ciclón -Mas, ¡ay!, ¿mi suerte

me obliga a pelear? Dame una espada,

infúndeme la fe del hombre fuerte

y haz, Señor, que termine mi jornada

vencedor de la vida y de la muerte.