De Carlos Pío y Federico Urbach

By Carlos Póo Urbach

Somos nosotros pálido pintores

que diluyendo el alma en la paleta,

esbozamos ensueños de poeta

con justas gradaciones de colores

La trágica expresión de los dolores

forja marco a la cláusula discreta,

si la indomable aspiración, boceta

iris de fugitivos resplandores

En el cielo del arte, los matices

cruzándose en artísticos deslices

simulan espejismos visionarios,

y en el paisaje desolado, abiertos

lirios negros en cármenes desiertos

forja nuestra labor de solitarios

Somos nosotros pálidos pintores

que infundir anhelamos al bosquejo,

la expresión vacilante del reflejo

que agoniza entre lampos tembladores

La dicha que difunden los amores

o el pesar que deforma el entrecejo,

quisiéramos copiar, como un espejo

de una ninfa los rasgos turbadores

Pero, como los copos invernales

el diáfano fulgor de los cristales

opacan con sus gélidos sudarios,

implacable el olvido tenebroso

opacará, cruzando misterioso,

nuestra extraña labor de solitarios