De El árbol de mejor fruto

By Tirso de Molina

La cerviz indomable del toro ata

con las coyundas de su yugo grave

el labrador, y brama, porque sabe

que su preciosa libertad maltrata.

Al pájaro, que en plumas se dilata,

el cazador cautiva, del suave

acento enamorado, y llora el ave,

aunque honren su prisión rejas de plata.

No en los jardines la florida hierba

medra en el modo que en el monte y prado,

patria y solar de su morada verde.

Dichoso, libertad, el que os conserva,

pues es prisión el solio sublimado

de quien por reinos, vuestro reino pierde.