De El gran Semiramis Jornada tercera - Semiramis
Ya el tiempo con su vuelo acostumbrado
ha traído a tal punto mis deseos
que libre, sin ficciones ni rodeos
muestre mi corazón fuerte y osado.
El Capitán y Rey tan señalado,
que con tan grandes triunfos y trofeos
de persa, libios, medos, nabateos
y de otros mil sus templos ha adornado,
no ha sido Ninías, como habéis creído,
¡oh mil vasallos fuertes y leales,
sino su madre, puesta en su vestido!
Yo he sido el Capitán de los Reales,
y mi querido hijo es quien ha sido
virgen entre las vírgenes vestales.