De El mejor tutor es Dios – Dialogado: Ricardo e Irene
De qué modo será, dulce, mi suerte
el yugo de mujer aborrecida?
El matrimonio es luz de nuestra vida,
pero faltando amor, es sombra, y muerte.
Qué culpa tengo yo en aborrecerte?
Pasión fatal será no pretendida
La ambición de un imperio me convida
y el desengaño su peligro advierte
Si fueras semejante a Serafina
Si fueras a Alejandro semejante
Te amara siempre Amor tuviera eterno
Si amor en esta unión no nos inclina
Si el marido no tiene algo de amante
Es muerte Es pena Es rabia Y es infierno.