De la comedia No guardas tú tu secreto
Cuando de mi confuso pensamiento,
necio amor, locos casos imagino,
menos me atrevo, y más me determino,
que sobra amor, y falta atrevimiento.
Desconocido a mi valor intento,
a un agravio remedio peregrino,
y animándole, apenas adivino,
verdugo de mi infamia el sentimiento.
Olvido, ingrato agradecido adoro,
aborrezco cobarde, amo atrevido,
lamo, y huyo, quiero, y no deseo;
canto mis penas, y mis glorias lloro,
que mucho viva, o muera arrepentido,
si he de perder la vida, o el deseo!