De La duquesa constante

By Francisco Agustín Talega

Contra la feroz hidra el brazo y clava

que hasta en los reinos de Plutón vencían,

Alcides, por mostrar cuánto podían,

con extraño poder ejecutaba;

y cuando más rendida la juzgaba,

y a su rigor las fuerzas suspendían,

siete cabezas nuevas le nacían

por una que de un cuello le cortaba.

Tal es la fiera que en mi pensamiento

pelea con la vida que suspendo

injustamente para tal combate;

que cuando más la venzo y me defiendo,

tantos martirios saco de un tormento

que es mejor que me ofrezca a que me mate