De La entretenida, Primera jornada, DON ANTONIO

By Miguel de Cervantes y Saavedra

¡Ay dura, ay importuna, ay triste ausencia!

¡Cuán lejos debió estar de conocerte

el que al furor de la invencible muerte

igualó tu poder y tu violencia!

Que, cuando con mayor rigor sentencia,

¿qué puede más su dilatada suerte

que deshacer la liga y nudo fuerte

que a cuerpo y alma tiene inconveniencia?

Tu duro alfanje a mayor mal se extiende,

pues un espirtu en dos mitades parte.

¡Oh milagros de amor, que nadie entiende!

Que, del lugar de do mi alma parte,

dejando su mitad con quien la enciende,

consigo traiga la más frágil parte.