De La entretenida, Segunda jornada, DON AMBROSIO

By Miguel de Cervantes y Saavedra

Por ti, virgen hermosa, esparce ufano,

contra el rigor con que amenaza el cielo,

entre los surcos del labrado suelo,

el pobre labrador el rico grano.

Por ti surca las aguas del mar cano

el mercader en débil leño a vuelo;

y, en el rigor del sol como del hielo,

pisa alegre el soldado el risco y llano.

Por ti infinitas veces, ya perdida

la fuerza del que busca y del que ruega,

se cobra y se promete la victoria.

Por ti, báculo fuerte de la vida,

tal vez se aspira a lo imposible, y llega

el deseo a las puertas de la gloria.