De La Galatea, Libro I, Florisa

By Miguel de Cervantes y Saavedra

Crezcan las simples ovejuelas mías

en el cerrado bosque y verde prado,

y el caluroso estío e invierno helado

abunde en hierbas frescas y aguas frías.

Pase en sueños las noches y los días,

en lo que toca al pastoral estado,

sin que de amor un mínimo cuidado

sienta, ni sus ancianas niñerías.

Este mil bienes del amor pregona;

aquel publica del vanos cuidados;

yo no sé si los dos andan perdidos,

ni sabré al vencedor dar la corona:

sé bien que son de amor los escogidos

tan pocos, cuanto mucho los llamados.