De La Galatea, Libro II, Elicio
¡Ay, que al alto designio que se cría
en mi amoroso firme pensamiento,
contradicen el cielo, el fuego, el viento,
la agua, la tierra y la enemiga mía!
Contrarios son de quien temer debía,
y abandonar la empresa el sano intento;
mas ¿quién podrá estorbar lo que el violento
hado implacable quiere, amor porfía?
El alto cielo, amor, el viento, el fuego,
la agua, la tierra y mi enemiga bella,
cada cual con su fuerza, y con mi hado,
mi bien estorbe, esparza, abrase, y luego
deshaga mi esperanza; que, aun sin ella,
imposible es dejar lo comenzado.