De La Galatea, Libro II, Tyrsi

By Miguel de Cervantes y Saavedra

Por medio de los filos de la muerte

rompió mi fe, y a tal punto he llegado,

que no envidio el más alto y rico estado

que encierra humana venturosa suerte.

Todo este bien nació de sólo verte,

hermosa Fili, ¡oh Fili!, a quien el hado

dotó de un ser tan raro y extremado,

que en risa el llanto, el mal en bien convierte.

Como amansa el rigor de la sentencia

si el condenado el rostro del rey mira,

y es ley que nunca tuerce su derecho,

así ante tu hermosísima presencia

la muerte huye, el daño se retira,

y deja en su lugar vida y provecho.