De La Galatea, Libro III, Orfenio
¡Oh sombra oscura que continuo sigues
a mi confusa triste fantasía;
enfadosa tiniebla, siempre fría,
que a mi contento y a mi luz persigues!
¿Cuándo será que tu dolor mitigues,
monstruo cruel y rigurosa arpía?
¿Qué ganas en turbarme la alegría,
o que bien en quitármela consigues?
Mas si la condición de que te arreas
se extiende a pretender quitar la vida
al que te dio la tuya y te ha engendrado,
no me debe admirar que de mí seas
y de todo mi bien fiero homicida,
sino de verme vivo en tal estado.