De La Galatea, Libro V, Nisida
Voy contra la opinión de aquel que jura
que jamás del amor llegó el contento
a do llega el rigor de su tormento,
por más que al bien ayude la ventura.
Yo sé qué es bien, yo sé qué es desventura,
y sé de sus efectos claro, y siento
que cuanto más destruye el pensamiento
el mal de amor, el bien más lo asegura.
No el verme en brazos de la amarga muerte,
por la mal referida triste nueva,
ni a los corsarios bárbaros rendida,
fue dura pena, fue dolor tan fuerte,
que ahora no conozco y haga prueba
que es más el gusto de mi alegre vida.