De La Galatea, Libro V, Silerio

By Miguel de Cervantes y Saavedra

Ligeras horas del ligero tiempo,

para mí perezosas y cansadas:

si no estáis en mi daño conjuradas,

parezcaos ya que es de acabarme tiempo.

Si ahora me acabáis, hareislo a tiempo

que están mis desventuras mal colmadas;

mirad que menguarán si sois pesadas,

que el mal se acaba si da tiempo al tiempo.

No os pido que vengáis dulces, sabrosas,

pues no hallaréis camino, senda o paso,

de reducirme al ser que ya he perdido.

¡Horas a cualquier otro venturosas!

¡Aquella dulce del mortal traspaso,

aquella de mi muerte sola os pido!