De La Galatea, Libro V, Timbrio

By Miguel de Cervantes y Saavedra

Tan bien fundada tengo la esperanza,

que, aunque más sople riguroso viento,

no podrá desdecir de su cimiento:

tal fe, tal fuerza, tal valor alcanza.

Tan lejos voy de consentir mudanza

en mi firme amoroso pensamiento,

cuan cerca de acabar en mi tormento

antes la vida que la confianza.

Que si, al contraste del amor, vacila

el pecho enamorado, no merece

del mismo amor la dulce paz tranquila.

Por esto el mío, que su fe engrandece,

rabie Caribdis o amenace Cila,

al mar se arroja y al amor se ofrece.