De La madrina del cielo Acto I, MARCELA
Divino Redentor, Celador santo,
de aquesta sinrazón a vos apelo,
porque quedo afligida y sin consuelo,
metida entre gemidos y quebranto.
Muévaos a compasión mi triste llanto
y ver rompido el virgíneo velo
de que hice voto de llevar al cielo,
librándome del reino del espanto.
A vos, Sacro Señor, venganza os pido.
No pase sin castigo tan mal hecho
y un delito tan feo y tan inorme.
Aunque si de otra cosa sois servido
y se mueve a clemencia vuestro pecho,
con vuestra voluntad seré conforme.