¿De qué sirve querer un imposible?

By Leonor de la Cueva y Silva

Basta, Amor, el rigor con que me has muerto;

cese un poco, rapaz, tu ardiente fuego,

pues ya del alma el señorío entrego

por los ojos no más a dueño cierto;

y aunque es el bien que añoro tan incierto,

que no pasa de vista, a sentir llego

tu fuerza de manera, que me anego

en mil mares de amar sin hallar puerto

Riño unas veces a mis libres ojos,

mas por respeto de lo que han mirado,

detengo el castigarlos lo posible,

y viendo que padezco estos enojos,

digo entre mí a mi pecho enamorado:

¿de qué sirve querer un imposible?