De Santa Teresa de Jesús. Jornada III, TERESA

By Lope de Vega

La clara y blanca luna se oscurece,

el sol se eclipsa y pierde su luz pura,

la dura piedra se abre, que, aunque dura,

viendo morir a Cristo se enternece;

el proceloso mar se altera y crece,

los vientos braman por la niebla oscura,

y el mismo cielo muestra ser criatura,

sintiendo el mal que su Criador padece.

Luna, sol, tierra, mar, vientos y cielo,

viendo cercado a Dios de inmensas penas,

lloran y sienten lo que yo he pecado:

Yo me alegro llorando y me consuelo

viendo que es mar la sangre de sus venas,

y mar donde se anega mi pecado.