De su comedia Celos, amor y venganza
Amargas quejas forma dulcemente
celoso el Ruiseñor, de enamorado,
y la Tórtola viuda el desagrado
cristal enturbia de la clara fuente
El mudo pez a la veloz corriente,
sale de amor desde su escollo helado,
y el más robusto toro, no domado,
brama de amor, y sus pasiones siente;
abraza el tronco la amorosa yedra
con las, que aun el tiempo no desata;
y todo al fin amando, vive, y crece,
y Nise sola, como helada piedra,
bella a mis ojos y a mi amor ingrata,
al paso que la adoro me aborrece.