De Tanto es lo de más como lo de menos

By Tirso de Molina

No fueras tú mujer, y no eligieras

interesables gustos. Si tú amaras,

mis dotes naturales abrazaras,

sus miserables bienes pospusieras.

Adora a un monstruo de oro; lisonjeras

mentiras apetece, estima avaras

felicidades torpes, pues reparas

en lo que esconden montes, pisan fieras.

Riquezas, de tu amor apetecidas,

herede yo, si así te satisfaces,

que premiaran tu amor, pero más justo

es que, imitando en la elección a Midas,

tengas, cuando en tu esposo el oro abraces,

con sed al interés, con hambre al gusto.