Decepción

By Gabriel Jiménez Lamar

Indómito corcel espoleado

por ansias de pasión y de alegría,

mi corazón cruzaba noche y día,

hacia el país del ideal soñado

Y ni abrojos del yermo desolado,

ni duros hielos de la estepa fría,

le hicieron desistir en su porfía

de realizar el sueño acariciado

Mas cuando ya tocaba en su carrera

triunfal, el paraíso de ventura,

donde todo es amor y primavera,

retrocedió temblando de pavura;

que al entrada al jardín de la Quimera,

cerraban el dolor y la locura.