Decepción

By Mariano Aguiló

La dolencia del alma a nadie mata,

mas le hace agonizar su gran presión

Cuando el dolor el corazón maltrata,

se escapa por los ojos su aflicción.

Mas la pena que el llanto nos desata

no aminora el ardor del corazón;

sus fibras moja y con rencor dilata

para acopiar más cruel desolación

¡Ay, pobre del que en hora maldecida

siente el amor y es del amor proscrito!

¡Le huye la muerte, mas también la vida!

Vive para probar que no es un mito

que, si el hombre se inflama sin medida,

¡su dolor sin amor, será infinito!