Del seminario

By Ramón López Velarde

Hoy que la indiferencia del siglo me desola

sé que ayer tuve dones celestes de continuo,

y con los ejercicios de Ignacio de Loyola

el corazón sangraba como al dardo divino

Feliz era mi alma sin que estuviese sola:

había en torno de ella pan de hostias, el vino

de consagrar, los actos con que Jesús se inmola

y tesis de Boecio y de Tomás de Aquino

¿Amor a las mujeres? Apenas rememoro

que tuve no sé cuales sensaciones arcanas

en las misas solemnes, cuando brillaba oro

de casullas y mitras, en aquellas mañanas

en que vi muchas bellas colegialas: el coro

que a la iglesia traían las monjas Teresianas