Del triunfo

By Joaquín Dicenta

¡Cuánto sufrí y qué solo! Ni un amigo,

ni una mano leal que se tendiera

para estrechar la mía, ni siquiera

el placer de crearme un enemigo

De mi abandono y mi dolor testigo,

de mi angustiosa vida compañera

fue una pobre mujer, una cualquiera,

que hambre, pena y dolor partió conmigo.

Y hoy que mi triunfo asegurado se haya,

tú, amigo por el éxito ganado,

me dices que la arroje de mi lado,

que una mujer así, denigra ¡Calla!

con ella he padecido y he gozado:

El triunfo no autoriza a ser canalla.