Demonio

By Francisco Javier Ugarte y Pages

Es el poder de Satanás tan grande

porque son sus ministros los placeres:

¿qué pretende tu afán? ¿qué es lo que quieres?

El dará a tu ambición cuando demande.

Mas ¡ay!, como a tus súplicas se ablande,

ni tregua, ni piedad, ni calma esperes:

el oro, el vino, el juego, las mujeres

¡No hay puñal que a su golpe se desmande!

Y te herirá implacable, mientras ría

con la mueca procaz que al cielo plugo

imprimir en su boca ¡Mueca impía,

tras la cual es su abrazo áspero y yugo;

llanto acerbo, la frívola alegría;

el deleite, despótico verdugo!