Deo volente

By Emilio Gutiérrez Gamero

El rayo de tu esencia poderoso

todo mi ser penetra, y dulcemente

inunda los espacios de mi mente

y la eterna inquietud trueca en reposo

La fiebre del gozar, el insidioso

afán de gloria, la pasión ardiente

que turba los sentidos, la insolente

adoración del «yo», presuntuoso

Ilusiones no más, y al condenarlas

a perpetuo silencio, sólo ansío

que me otorgues virtud para olvidarlas

Y yo las guardaré, callado y frío,

como el alma inmortal debió guardarlas

antes de darle vida el cuerpo mío