Describe el apetito exquisito de pegar

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

No agradan a Polycles los pecados

con el uso plebeyo repetidos,

ni delitos por otro introducidos:

sí los mayores, y por sí inventados.

Cual si fueran virtud, los moderados

vicios Polycles tiene aborrecidos,

y los templadamente distraídos

yacen de su privanza desterrados.

De puro pecador, le son ingratos

los pecados tal vez, pues al pequeño,

o desprecia, o le admite con recatos.

De vicios hace escrupuloso empeño;

ni los quiere ordinarios ni baratos:

si tú le imitas, tú serás su dueño.