Desnuda a la mujer de la mayor parte ajena que la compone

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Si no duerme su cara con Filena,

ni con sus dientes come, y su vestido

las tres partes le hurta a su marido,

y la cuarta al aceite le cercena;

si entera con él come y con él cena,

mas debajo del lecho mal cumplido,

todo su bulto esconde, reducido

a chapinzanco y moño por almena,

¿por qué te espantas, Fabio, que, abrazado,

a su mujer, la busque y la pregone,

si, desnuda, se halla descasado?

Si cuentas por mujer lo que compone

a la mujer, no acuestes a tu lado

la mujer, sino el fardo que se pone.