Despertar

By María Alicia Domínguez

En aquel bosque en flor junto a la fuete

yo era de bronce Los ocasos de oro

fulgiendo en mí, volcaban su tesoro

sobre las aguas, en un fuego ardiente

Yo era insensible al aire azul y al coro

de las ninfas del bosque y al silente

espíritu nocturno que en mi frente

prendía gemas de rocío y lloro

¿De dónde, en alas de la sombra, vino

a mí, diciendo, aquella voz extraña:

«¿Dormida está en el mundo floreciente?»,

abierto el horizonte en mi destino

se despertó mi endurecida entraña

y me puse a llorar sobre la fuente.