Despídese de la ambición y de la corte

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Pues que vuela la edad, ande la loza;

y si pasare tragos, sean de taza;

bien puede la ambición mondar la haza,

que el «satis est» me alegra y me remoza.

Ya dije a los palacios: «Adiós, choza.»

Cualquiera pretensión tengo por maza;

oigo el dácala y siento el ambaraza,

y solamente el libre humor me goza.

Menos veces vomito que bostezo:

la hambre dice que el ingenio aguza,

y que la gula es horca del pescuezo.

El pedir a los ricos me espeluza,

pues saben mi mendrugo y mi arrapiezo,

y darme saben sólo en caperuza.