Después de la batalla de Mendigorría

By Juan de la Pezuela

AL noble ardor de juventud guerrera,

por Madre excelsa y al deber fiada,

crece nueva Isabel, hoy coronada

bajo el dosel de cuádruple bandera.

Nuestras líneas arrolla hueste fiera;

¡pasa el Ebro! ¡Castilla gime hollada!

¡Fugaz blasón! Cristina denodada

pecho al peligro opone y alma entera

Y el sol bueno nos da Mendigorría;

y el cañón de Descarga extingue al malo

respira «¡oh libertad!» ¡Tuyo es el día!

Con nosotros ya son Bretón y Galo:

y reina una Isabel, y a la lid guía

un impávido nieto de Gonzalo