Desta nube que a tanto ya que llueve
De esta nube que a tanto ya que llueve
por mis cansados ojos agua tanta
de esta que a cualquier sitio, a cualquier planta
en abundancia a humedecer se atreve,
de esta que el corazón hace de nieve
y con ardiente rayo le quebranta
y con viento inclemente que la espanta
amargas olas en mi alma mueve,
¿cuándo la lluvia larga e importuna,
el viento fiero, el fuego intolerable,
la helada nieve menguarán su fuerza?
Fin pues suele tener cualquier fortuna;
no suele ser el mal siempre durable,
sino en mí, que hasta el bien me le refuerza.