Diferencia de dos viciosos en el apetito de las mujeres

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Por más graciosa que mi tronga sea,

otra en ser otra tronga es más graciosa;

el mayor apetito es otra cosa,

aunque la más hermosa se posea.

La que no se ha gozado, nunca es fea;

lo diferente me la vuelve hermosa;

mi voluntad de todas es golosa:

cuantas mujeres hay, son mi tarea.

Tú, que con una está amancebado,

yo, que lo estoy con muchas cada hora,

somos dos archidiablos, bien mirado.

Mas diferente mal nos enamora:

pues amo yo, glotón, todo el pecado;

tú, hambrón de vicios, una pecadora.