Dios en el alma

By Belisario Peña

Dios, que con gloria propia resplandeces;

que tienes por poder la omnipotencia,

por tesoro de luces la omnisciencia,

e imperas sobre todo y no obedeces,

tú, que no menguas, ni recibes creces;

que, actual la eternidad en tu presencia,

miras en ti con ser lo que es potencia,

y, mudándolo todo, permaneces;

y tú, que eres el dueño en tal manera

de todo cuanto existe, que de hecho

lo que no fuera tuyo no existiera,

aquí eres mío, y sin estar estrecho,

cabes, cual si el amor te redujera,

en el mísero barro de mi pecho.