Dolencia de Iselia

By Ignacio María Acosta

Esa inquietud que sin cesar te agita,

ese tormento que te oprime el pecho,

y pone abrojos al mullido lecho,

y tu semblante virginal marchita.

Esa lucha fatal que se concita

del corazón en el recinto estrecho,

y le arranca suspiros al despecho

en continua aflicción y amarga cuita;

ese dulce mirar, tu afecto tierno

que revelan un alma candorosa

que pugna por vencer un mal interno;

esa delicia, en fin, que misteriosa

con las penas se mezcla del infierno;

esa es la llama del amor, hermosa