Don Belianís de Grecia a don Quijote de La Mancha
Rompí, corté, abollé, y dije, y hice
más que en el orbe castellano andante;
fui diestro, fui valiente, fui arrogante;
mil agravios vengué, cien mil deshice.
Hazañas di a la fama que eternice;
fui comedido y regalado amante;
fue enano para mí todo gigante,
y el duelo en cualquier punto satisfice.
Tuve a mis pies postrada la fortuna.
Y trajo del copete mi cordura
a la calva ocasión al estricote.
Mas, aunque sobre el cuerno de la luna
siempre se vio encumbrada mi ventura,
tus proezas envidio, ¡oh gran Quijote!