Dorisa en traje magnífico

By Nicolás Fernández de Moratín

¡Qué lazos de oro desordena el viento,

entre gorzotas altas y volantes!

¡Qué riqueza oriental y qué cambiantes

de luz que envidia el sacro firmamento!

¡Qué pecho hermoso do el amor su asiento

puso, y de allí fulmina a sus amantes,

absortos al mirar las elegantes

formas, su delicioso movimiento!

¡Qué vestidura arrastra, de preciado

múrice tinta recamada en torno

de perlas que produjo el centro frío!

¡Qué extremo de beldad al mundo dado

para que fuese de él gloria y adorno!

¡Qué heroico y noble pensamiento el mío!