DR. ÁNGEL B. TRINIDAD (I)

By Zoilo J. Hilario

Los esbirros que andaban a tu caza

te cogieron hablando del cercano

triunfal retorno norte-americano

sin temor a la rígida amenaza.

Un verdugo nipón de fiera traza

te ejecutó a mansalva en sitio arcano,

por eso, eres aun, bravo paisano,

un incógnito mártir de la Raza.

Siendo desconocida aun tu fosa,

no puedo poner en ella una rosa

como símbolo de afecto y respeto.

Aunque faltas de ritmo, gala y gracia,

te ofrezco, oh mártir por la Democracia,

estos catorce versos de un soneto.