Dulcinea del Toboso

By Aurelio Yanguas

No importa que carezca su semblante

del mágico primor de la hermosura,

ni que falte esbeltez a su cintura,

ni que sea endiablado su talante

Que toda su rudeza no es bastante

a deshacer la estúpida locura

con que admira Quijada su figura,

que juzga de belleza deslumbrante

Siempre en amores sucedió lo mismo;

yo nunca, para mar, encontré feas;

se vuela tanto en alas del lirismo

por el mundo inmortal de las ideas,

que, en virtud de quimérico espejismo,

son siempre las que amamos Dulcineas.