¡El amanecer!

By Pedro Antonio de Alarcón

El gallo canta y la mañana impía

despierta con su luz a los humanos,

haciéndoles trocar delirios vanos

por el forzoso afán de un nuevo día

Tornan, pues, a embestirles con porfía

la ambición y el amor, fieros tiranos,

los ímprobos trabajos cotidianos

la deuda, el jefe, el tedio, la manía

Y, en tanto, el amador desposeído,

que en sueños compartía la almohada

con tal o cual mujer que hubo querido,

el implacable día lo despierta

para hacerle mirar a su ex amada

vieja, casada, monja loca o muerta