El amor divino

By Bernardo López García

La esclavitud en el mar adora,

y la miseria en los altares clama;

la pena llega a Dios, cuando lo llama;

el hombre llega a Dios, cuando le implora.

Ya la estatua del mundo vencedora

no es el guerrero que postró la fama;

es el martirio que a Nerón infama;

es el pecado que en el templo llora

Los que lloráis ¡amad!, grande y fecundo

rompe el amor los lazos con que oprimen

el vicio infame y el dolor profundo

Ante sus altar esperan los que gimen;

una explosión de amor, dio vida al mundo,

otra después, lo redimió del crimen.