El amor y el olvido

By José Selgas y Carrasco

Hija querida de la dulce aurora,

pura como sus tímidos fulgores,

entre infinitas y galanes flores

una más bella acariciaba Flora.

Alzábase la flor encantadora,

y creciendo en bellísimos colores,

mostraba su ternura a los favores

del solícito afán de su señora

Flora halló una mañana carcomido

el hermoso botón, y en él escrita

la huella de un gusano maldecido

«Tú eres la rosa del amor bendita,

y ese gusano ruin es el olvido »

Dijo, y lloró sobre la flor marchita.