El anhelo de una rosa

By Julián del Casal

Yo era la rosa que, en el prado ameno,

abrí mi cáliz de encendida grana,

donde vertió sus perlas la mañana,

como en un cofre de perfumes lleno.

Del lago azul en el cristal sereno

vi mi corola retratarse ufana,

como ante fina luna veneciana

ve una hermosura su marmóreo seno.

Teniendo que morir, porque el destino

hizo que breve mi existencia fuera,

arrojándome al polvo del camino;

anhelo estar, en mi hora postrimera,

prendida en algún seno alabastrino

o en los rizos de oscura cabellera.